POEMAS SIN NOMBRE
08 febrero de 2026
  
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O como más tarde dijo Mairena, glosando a Abel Martín:

Dijo Dios: Brote la nada.

Y alzó la mano derecha,

hasta ocultar su mirada.

Y quedó la nada hecha.

 

Antonio Machado comenta a Abel Martín “Los Complementarios”

 

 

 

No es tan evidente el nudo de amarre entre la poesía de Antonio Machado con Dulce María Loynaz Muñoz (La Habana, 10 de diciembre de 1902- 27 de abril de 1997) Premio Cervantes 1992,  sobre todo en  Poemas sin nombre.

La línea vibratoria que los une, pasa por la fuerza esplendorosa de la palabra, como sustancia,  producto del pensamiento.  Pienso luego existo.

 Y.... se piensa en el ser, incluidas sus fanfarrias de lo aparente.  En la nada. No hay nada.. Ni  nombres.

En Machado se suma el intimismo del ser y la inmediatez de la conciencia, que le agrega Enrique Bergson, el filósofo francés.

Comentando a Mairena, cae Machado en territorio kantiano. ¿cómo si no hay problema de lo que es, puesto que lo aparente y lo real son una y la misma cosa, o dicho de otro modo, es lo real la suma de las apariciones del ser, puede haber una metafísica? Kant responde por la negativa, como sabemos. No le interesó.  Decidió no ocuparse de eso.

 

XXIX y la respuesta de Machado

 

Al andar se hace camino

Y al volver la vista atrás

Se ve la senda que nunca

Se ha de volver a pisar

Caminante, no hay camino,

Sino estelas en la mar.

 

El poema que precede pone  las premisas:

 

Todo hombre tiene dos

Batallas que pelear

En sueños lucha con Dios,

Y despierto, con el mar

(Loynaz mete a su poesía en esta pelea )

 

 

Porque (conexión nuestra)

 

“Necesito que me ayudes a dormir el corazón enfermo, el alma que no te supo encontrar,
la carne herida que todavía te busca.

Necesito que me serenes, y que seas tú mismo, porque nadie más puede hacerlo.

Necesito que corras como agua sobre mí, y me apagues, y me inundes, y me dejes quieta,

Alguna vez quieta en este mundo.

Tengo un gran deseo de dormir, aunque sea en la tierra, si la tierra no se parece todavía a

Todo lo que sobre ella amé vanamente, si no sigo encontrando en la tierra el rastro de mi

Vida jadeante.

A nada temo más que a seguir siendo yo misma; a seguirme conociendo sin haberte

Conocido.

Y qué cansada estoy; parece que luché con el mar ...(negritas nuestras)Parece que el mar me golpeó  el cuerpo y

Me empujó contra las piedras y que yo, enfurecida, cogí el mar y lo doblé en mis  brazos.

Me duelen los huesos; me duele hasta la ropa que traigo puesta.  Y me duele también la soledad después que me dejaste encenderla con mi boca pegada contra ella”.

 

Ese “dolor de soledad...”/después de  ..algo o alguien..o incluso yo misma,..porque me dejaste encenderla  con mi boca contra ella...Se convertirá torpemente en el caballito de batalla del edadismo viejista.

...Para suplicar caridades… asistencias y “hogares de cuidados”

..¿ Qué? ¡ Banda de  farsantes!  ¿ Tienen miedo los especialistas en vejeces  a  enfrentrar algo que NO EXISTE, sin un yo...que  le de vida...? 

¿ Qué o quién.es ese yo?...

Acaso ¿ el azúcar flojo” de canas enjutas?

-“Què cansada estoy de luchar con el mar” de la torpe humanidad que humilla y destruye...- Agregado intencional-.

En “Tierra Cansada”

La mariposa

Volará toda una tarde

Para reunir una gota de miel.

Ya no son las frutas

Tan dulces como eran otras,

Las canas enjutas hacen

Azúcar flojo..Y la poca

Uva, vino que no alegra

La rosa no huele a rosa...

  • Una visión más fresca y amorosa que “Las Moscas” de Machado -

 

El juego de la muerte”

La sangre

No he gritado. No lloré apenas.

Acabemos pronto ahora ¿ves?

Estoy quieta y cansada,

De una vez acabemos este juego

Horrible de tu mano deslizándose

--¡todavía!--- suave y fría por mi espalda.

...............................................................

“..la violencia es una permanencia sutil

Eficaz lenta agradecida

Y no reconocí su olor

Me arrodillé

No pedí piedad

Acepté"

 

Insultos...María Antonia Flores, 2012 in Edilia Camargo, Violencia Dulce, marzo 2013.

 

Sentía verdadera aversión - repugnancia- Dulce María Loynaz  por los premios a su obra.

Alguien leyó por ella su Discurso de aceptación al Cervantes.

Se negó a abandonar Cuba y La Habana, donde nació y murió.

Su batalla frente a Dios fue una para perseguir el “fulgor de la palabra” ...

En cuanto al mar..hará como algunos/as velocistas famosos/as , un manto para quebrar su furor en un abrazo, repleto de ternura.

Los poemas sin nombre nos dirán siempre algo nuevo, algo imprevisto.  Nos harán un íntimo bien...Porque son los Poemas sin nombre, es cierto, pero son también los de la eternidad verdadera, los que pueden repetir con San Pablo "Dónde está, ¡oh muerte! ¿Tu victoria? ¿Dónde tu aguijón?” Porque hay en tus tenues y puras palabras un acento de perennidad.

.In Diario de la Marina, La Habana, diciembre 20, 1953, p.50 ..El fulgor de las Palabras...

 


Voz de la Academia de Filosofía de Panamá.