LO FEMENINO, EN LA TRANSVERSALIDAD DE RAZA Y GÉNERO
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Le preguntaron a Stephen Hawking (Breves respuestas a las grandes preguntas, 2018)
- ¿qué hacía Dios antes de crear al mundo?
- R. Crear el infierno, para los que hicieran la pregunta...
La misma apunta hoy, tanto a la creación del mundo, como a eso que nombran “mujeres” o “la mujer”. Sujetos y objetos de observación, estudios y hasta de políticas públicas.
Metidas de cabeza y de patas en ataúdes antiguos o en versiones digitalizadas. A medio camino del infierno. Unos llevan la etiqueta: “género.” y se puede responder con una F..o No se identifica.
Otros, cargan estandartes de razas. No será tan evidente encontrar las puertas de entrada o salidas. Y menos todavía etiquetar... - ¡Somos una raza, no un género! -
Eso o aquello que se nombra mujeres, hay que ir a buscarlo. Caminando o corriendo. - Niñas y adolescentes, adultas y mayores, afros. Con discapacidad, originarias, homosexuales, identificadas o percibidas y certificadas por alguien que al nacer es testigo de una “rendija” entre las piernas de unas. O algo colgado, en otros. Muertos o vivos ...
Gayatry Chakravorty Spivak (An Aesthetic Education in the Era of Globalization, 2013) es referente obligante en esta problemática. Me arriesgo a pensar que no hablaría de encrucijada. Su rigurosidad académica la obliga a replantearlo como, transversalidad y efectivamente lo hace, desde una especie de acting bits on identity tale (s)..
Pasando en revista, entre otros nudos gordos, nacionalismos imaginados en un double bind. Rastrea fundamentos teóricos en Frieredich Schiller y el play drive que permitiría a las mujeres sabias, tendríamos que agregar, el transitar de raza a género y viceversa. Equilibrio pendular que garantizaría “orden” en una sociedad del terror , literalmente- a velocidades de marcha dispares y hasta disonantes.
Spivak enfoca su mirada crítica hacia el viejo Kant, desterrado hoy en territorio ruso. “ No podía dejar pasar la crisis” de ese double bind. Groseramente esquematizado como sigue. Un concepto (digamos mujer) se refiere a ¿qué? ....una cosa, un objeto-cosa...un estado-de-cosas- o a un double bind que trasciende todo , una parte o cada una de las intersecciones por separado de todo aquello.
¿Quién tendría miedo a hablar de género o de su muletilla ideológica de verdad o de mentira..., analizando el contexto anterior?
Si el género es una frágil hipótesis de trabajo, invento de las ciencias sociales arcaicas y cavernícolas, ¿cómo seguimos aferrados/ aa a esta altura de la película a un caparazón teórico totalmente vacío y por ende, vaciedad – ni siquiera liviandad - del ser? ¿Exagero?
“Decir lo femenino, ¿es posible? -Suponemos que decir es pensar-.
“Hace mucho tiempo que me he acostumbrado a estar muerta” (Jacques Derrida, Mal de archivo, Madrid, Editorial Trotta, 1997, p.89 in Carolina Meloni, 2025, p. 49)
RENDIJA 1: PENADURA
Dícese del estado emocional propio de los muertos. En Chile, suele utilizarse esta palabra para describir una pena concreta, un dolor más allá de la vida. Un per-vivir. ¿Acaso los muertos sufren? ¿Qué tipo de afectos los enraízan a este mundo, mundo al que ya no pertenecen? ¿Qué quebrantos los aquejan, los conmueven? ¿Pueden los espectros llorar? (..) Nadie vuelve a este mundo si se ha muerto feliz. Los fantasmas no son otra cosa que espíritus en pena. Afantasmadas. Condenadas a retornar de formas infinitas. Incluso después de muertas, arrastramos nuestra penadura, esa melancolía postmortem que reclama justicia. Ay de mí, canta la Llorona, que ayer maravilla fui, y ahora ni sombra soy.”
HACIA UN MATERIALISMO ESPECTRAL pág. 54 en adelante.
Nos obliga a movernos de “una metafìsica de la presencia, mapeada en cuerpos particulares en yoes – yo soy...yo existo - y vidas en tanto ausencia, obliteración y espectralidad no archivables.. De la mano de Athena Athanasiou, la espesa reflexión del juego de “toma” de poderes desemboca en el racismo.
“El trabajo del racismo consiste en relegar ese rostro del trasfondo o en recubrirlo con un velo. En lugar de esa cara, se hace ascender desde las profundidades de la imaginación un fantasma (negritas agregadas) de cara, un simulacro de rostro, inclusive una silueta, para que ocupen el lugar de un cuerpo y un rostro de hombre o mujer (negritas agregadas)”. El falso problema, me lanzó en cierto momento una muy querida amiga.
¿En qué ha fallado y la filosofía y los movimientos feministas de raigambre filosófica, anteriores a “la instancia subversiva de Carolina Meloni y otras?
Una posible respuesta nos llega via el Boletín de la Red de Mujeres Filósofas de América Latina, gracias a Karina Pedace, su Presidenta.
“Todavía prevalece una desvalorización de los feminismos y un desconocimiento sobre la complejidad de las distintas corrientes epistemológicas y pensamientos teóricos acerca de las diversas formas de definir el género, entre otras situaciones”. Es el decir de académicas feministas de la UNAM y de la Universidad de Chile en un conversatorio. - Ver link al final -
El peso del reconocimiento de la autoridad académica, epistemológica e intelectual de las mujeres, pena a abrirse paso. Y no es un asunto de lucha de poder o dominio de un “género” sexuado sobre el otro.
El problema, porque es una realidad, es un fantasma entre las propias mujeres. Asusta y toma diversas máscaras a medida que se avanza en edad. ¡Ay de mí, Llorona de azul que se volvió celeste.!.
Me arriesgo a pensar que ser o devenir mujer es un mal menor. Ante el terror de la vejez mujeril, ocupando el lugar de sus cuerpos, auto evacuados por ellas mismas. Verdes moradas de un no ser..Lamento de lo femenino,
https://www.gaceta.unam.mx/existe-desconocimiento-sobre-la-complejidad-de-los-estudios-de-genero/

Voz de la Academia de Filosofía de Panamá.
Falls Church, 1 de noviembre de 2025.