LA PAZ DE PESOS MUERTOS
05 abril de 2026
  
LA PAZ DE PESOS MUERTOS

          Día siguiente…..”No sea que vengan sus discípulos y digan:  ha resucitado de entre los muertos.  Esta última impostura sería peor que la primera.”

          Mateo 27; 62-66

  

Pesos muertos. 

Sepulcros sellados.  Seguridad de los cementerios de la poesía y la literatura.

 Silencio tras las cenizas de las bombas.

Un tiempo y todos los tiempos.

 

En Calidonia 126

 

Muller House

Tinacos. Chombos. Una plancha fría. Un salvadoreño. Balde de ropa sucia. Una librería. Un tísico escupe. Escalera podrida.  Un hindú. El radio ronco. Un detective escarbando. Un excusado abierto. Un fogón humea. El hilo de la ropa. Periódicos rotos. Una chola dormida. El gotear de un fregador. Bacalao secándose.  Una mujer llora. Toses.

Gritos desesperados:

  • ¡Cógelo!
  • ¡Agárralo!

   -¡Ladrón!

  • ¡Mátenlo!

 

Un hombre corre. El zagúan -zaz- la escalera. Sube otra. Salta. Una puerta. Otra. Otra. El balcón. Un empujón violento y el hombre cierra silenciosamente la ventana del cuarto 87.

 

Un hombre camina por el balcón.  Los pantalones largos hasta el cuello, cuelgan de unos tirantes cortísimos.  Una camisa negra hace más silenciosos sus pasos. Sobre el ojo derecho cae una gorra.  En un corredor el fogón de latas humea. El hombre da unos golpecitos especiales a una puerta. No espera.  La pluma gotea sobre el fregador. El hombre baja rumbo a la calle.

La Casa Muller no duerme. Allí todos conocen a Stark.  Si en Panamá no hubiera tantos policías, todos serían como Stark.  Pero nadie nunca sabe nada.

No importa. Mañana se propagará la noticia.

 

La Casa Muller no duerme: una mujer puja.  Un hombre va hacia el excusado cubierto con un paño rojo.  Se cree que un incendio estallará en cualquier momento.

  • Sigue un raro diálogo entre Stark y Vic el pana -
  • ¡Lo matamos !
  • Cuarenta, pues, cuarenta - ofreció. Alí explicando que la noche estaba calurosa.
  • Ta bien pana!-

El turco sacó un paquetito que guardaba en el pecho,

Apartándose prudentemente contó.

  • ... veinte... cuarenta- Y se secó la nariz.

Los hombres se fueron.  El turco levantó los puños.”

 

Ramón (Monchi) Jurado.  Un tiempo y todos los tiempos.  Un agosto de 1975 reza la dedicatoria.

 

¿Cómo se suman los pesos muertos, - un ejercicio para fortalecer piernas y glúteos -a una reflexión de geopolitica viviente en “ casas Muller “– léase cuerpos al borde del colapso moral y humano-  .deseando talvez llegue  el gran dia del silencio de la paz de sepulcros blindados  de ayer ..En aquel tiempo.

Y el hoy de todos los tiempos?

 

En las visitas nocturnas imaginadas  a cementerios muy cercanos a la Casa Blanca, -no es 126 en Calidonia- . Philip Roth Sabbath’ s Theater responde regando con su pis la tumba de su amada.

-Tumbas son tinacos, después de todo- nos dirán.

También el PM  de Canadá.  Aclaró un punto esencial en medio de todo este desastre .

 “No estamos ante una transición entre poderes y bloques.  Se trata nada más y nada menos de rupturas severas y profundas”.

Aliados que dejaron de serlo. Imposturas revestidas de cuentos nucleares y otras, que no vale la pena mencionar.

La realidad de la geopolítica corporal y viviente  global muestra fracturas frescas y recientes…

Toca analizar con la cabeza frìa, de qué lado del tablero de un mundo de carne y huesos estamos:

..¿ Femorales? - Gran Sur ante un Occidente debilitado -   

¿Glúteos? - Trump ha pedido besos al punto muerto entre los suyos-

A menos que, como el Sabbath de Philip Roth, sencillamente esa  “casa Muller” , perdida en una colina, nunca existió .

Queda en su lugar  un escandaloso deseo de estar y ser ailleurs - más allá y por encima de...femorales y glúteos debiluchos, al borde del entumecimiento.

Sabbath, es allí donde vives. Con la nada que tomaste por esposa...  Si de veras puede decirse que la nada sea una persona...”

 


Academia de Filosofía de Panamá.