ESE MONTÓN DE MEMORIAS ROTAS
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“- A ver güerito, hijo de la fregada. ¿Por qué no agarras, bien la arma, cabrón? ¡Se te viene cayendo todo el rato! ¿Eres puto o qué chingao?”
Gonzalo Celorio: Ese montón de espejos rotos. 2025
Premio Cervantes de literatura.
PUENTES ENTRE GUERRAS DE LA MEMORIA: GENOCIDIARIAS o CONQUISTADORAS.
Gonzalo Celorio acaba de ganar el Premio Cervantes 2025.
Se suma a un “ejército” de mexicanos que “ al grito de guerra” lo tuvieron antes que él.
Por esas increíbles coincidencias de las fuentes ocultas de la literatura – otra forma de “no dejar caer la arma –
La palabra/armada por supuesto.
Celorio ensaya una “drôle” de narrativa.
Un inédito estilo de ‘biografiar una autobiografía’- sin ser historia-.
Muestra cómo no se puede fallar técnicamente en describir algo conocido : un yo soy..yo me narro . “Una fruta universal, paradigmática: una manzana. Manoseada miles de veces por la literatura, pero una fruta al fin, solo una fruta común conocida”.
Su amigo Nacho Anaya, falla..
“habia devorado las cartas que Rilke le escribió a un jóven poeta”.
Confieso que me rendí. ¡No pude con el Franz Xaver Kappus!- no creo ser capaz de tragar “cartas a cartas”... Tienen un efecto paralizante.-
Ecos de “manzanas” en “espera”/ es....pera . - Como fue el patinazo del amigo Nacho ante una prueba oral que pedía describir una sola manzana -.
Celorio, por su parte, ni Rilkeano ni barroco al estilo Proust o Flaubert, bien hubiera escogido la estrategia de Juan, el´discípulo amado´. Su narrativa sobre esa “palabra armada de LA palabra” fue la última en escribirse.
No se extendió en barroquismos interminables y extremadamente aburridos, repetitivos..- “Muchas otras manifestaciones que hizo...se hubieran podido escribir. El mundo entero no contaría los libros ...Les dejo aquí - palabras más, palabras menos- lo esencial. Para que crean. Y creyendo....se salven..”
¡No sería Celorio! ..Repasando su yo…
Descubro una reflexión , desfasada y patética, sobre la vejez, en el “ataúd” de la edad..
Sin atreverse a entrar de lleno en la suya. - No sabe lo que eso es, o se confunde con la edad del “atleta jorobado”.. que lo tomó por sorpresa.
Según se deduce del fastidioso y paciente trabajo de narrar, algo forzado..
Enredada con enfermedades, la temible palabra cáncer y todo su cortejo de terapias y recetarios...
Amorios, divorcios, fidelidades, burocracias académicas, políticas, diplomáticas ligadas a la producción , no solo de un pensamiento ...-berraquera para intelectuales- filosófico y teatral– para coronar el pastel –
Sumado a literatura infantil y a una Academia de la lengua exigente en cuotas de trabajo prestigioso y rentable desde el punto de vista y académico y político, como requisitos de entrada.
Para muestra un botón perdido de lo que pudo ser para Aristides Martínez Ortega, su ticket de entrada a la Academia Panameña de la lengua.
A manera de protesta intenta “ “atravesar” esta realidad de expresión como Alicia al espejo que refleja su presunta realidad” . Es Diego Domínguez Caballero. Revista Lotería 206, febrero de 1973. Portada Dina Bishop, en la exterior Rosalía Abadía, empleadas de la Lotería Nacional. Medallistas de Oro, Juegos Bolivarianos 1973.
Deja muy claro Celorio, que nada o muy poco tiene que ver el “académico de número “ con el oficio de ser escritor, ni poeta.
Lo fue una monja mexicana, Sor Juana Inés de la Cruz..Un cierto vendedor de llantas: Juan Rulfo.
“A partir del comienzo del año 2024 me jubilé .
El vampiro que succionó la sangre de sus jóvenes alumnos se mira en el espejo que ahora lo refleja. Contempla su rostro envejecido y regresa a su ataúd, del que ya no volverá a salir cuando la noche caiga”.
Antes declara:
“No tengo la necesaria condición física para asistir a clase en persona. No me da la voz, no me dan las piernas, no me da vista. ¡Carajo!.
No se atreve a plantear el problema desde la raíz, cual es la identidad de una vejez en el exilio del ser. Escritor o poeta.
La encierra en ese “ataúd”, que Rosa María Briton, escritora panameña, convirtió en un préstamo entre vivos, El meterá allí, a una “ jubilada” vejez….
Alejandra Ciriza filósofa, “Las batallas por la memoria” A 50 años del golpe militar de 1976, nos lleva a replantear lo que el mismo Celorio identificó como “Mentideros de la memoria” y a tomar partido en cuanto a saber:
¿Seguiremos apostando por una lengua implantada sobre un genocidio identitario de “memorias” ,repetido una y tantas veces o la aceptamos, muy oportunamente , como un montón de espejitos rotos, - para conquistar “ nuevos” mundos?


Academia de Filosofía de Panamá.