ESA COSA QUE LE DICEN CASA
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“Dame de beber de lo sabroso de tu casa/del torrente de tus delicias”
“2480 viviendas con daños (incluyendo tanto estructuras colapsadas como casas con afectaciones parciales o inhabitables)”
BREVES NOTAS CRUZADAS: ORACULO SOBRE MANAGUA/ ARQUITECTURA DEL DARIEN EMBERA
Baja el telón del “evento”- léase terremoto- como lo calificara el flamante Ministro del Canal y Secretario de METAS José Ramón Icaza en entrevista televisiva, dos días después del rugir de la tierra en Panamá el pasado 9 de octubre de 2026.
Dejo de lado opiniones y “reflexiones” comparativas entre terremotos e ingenios – no la barriada colindante a ciudad de Panamá - estructuras colapsadas o resistentes, para concentrarme en el simbolismo de la casa y su imaginario. Techos, pero no casas.
Detrás de la palabra casa ¿habrá algo que se diga vivienda ....para huir?
Detrás de la fábrica de Hilados y Tejidos (sí ha quedado la fábrica tras el terremoto) y justo al cauce de desagüe, cerca del lago, entre basura, bacinillas rotas,
están o estaban las huellas, impresas en estrato volcánico.
Tal vez sin tejido textil y ni siquiera cerámica,
ocuparon esta área de Managua junto con el bisonte.
(...) las lagunas actuales eran un solo volcán humeante
y una vez cayó ceniza como una nieve negra
y quedaron las huellas en la corriente de lodo volcánico
que iba hacia el lago y bajo la ceniza se solidificaba
huellas de gente en una misma dirección- hacia el lago-
huellas huyendo del volcán
unas hundidas más (indica que algunos llevaban carga)
no corriendo (los pasos son cortos y regulares)
(..) Lentamente la corriente en dirección al lago
la corriente de mierda de Managua
y en ella huellas de pies desnudos
como los de aquellos que por allí fueron huyendo
a10 ms de profundidad como si fuera ahora en lodo fresco.
¿Ahora para dónde huir?
Ernesto Cardenal, Oráculo sobre Managua, 1973
Filosofía 410. La “casa” deshabitada de Isaías García Aponte
Otro “evento” - para seguir usando la palabra grata al Señor Ministro del Canal- sacudió la Facultad de Humanidades y la Escuela de Filosofía el 30 de septiembre de 1968.
La muerte del Dr. Isaías García Aponte, veragüense y filósofo. Fue un seísmo de más de 7.7 en la enseñanza de la Filosofía a nivel nacional.
La que habia sido su “casa”, la cátedra de Estética (Filosofía 410) quedaba deshabitada. Peor todavía: desolada.
Caminos silenciosos y llenos de sombra.
Durante casi una década, aquella “casa” fue nuestro cobijo y vivienda. No dudamos en extender la cátedra para averiguar el simbolismo de eso que la nombra, en un mundo hundido en el silencio y el olvido en las tres comunidades comarcales en Panamá.
Un sistema constructivo de viviendas, sin arquitectos. Una escritura simbólica en el suelo, el fango y toda la mierda orgánica y reciclable que va a ríos y mares en ambos océanos en nuestro país. No creo que la ciudad capital torreificada sea la excepción, en cuanto a lo segundo.
Chitola, Mogue, Puerto Indio. La cuenca del río Sambú hasta las Bocas del Pavarandó habian ya dejado sus huellas en la obra de Gustave-Marie Le Clézio, Nóbel del literaturas. (Ver Haï, 1971) Tanto como para afirmar:
El destino del mundo es espantoso. No hay un solo detalle, ni una hoja de un árbol, ni un rastro, ningún signo que sea gratuito. El mundo ignora el humor, no tiene tiempo de reír. No está hecho para divertirse. El inmenso dominio de la naturaleza está lleno de terror y de misterio
(..) el hombre lucha por hacer sentir su presencia, como si “no hubiera tiempo para él, ni espacio”. Hay caminos que van hacia lugares extraordinarios y cada uno de esos caminos está cerrado.”
(..) este mundo cruel y rápido el cual pertenece al hombre y que por lo tanto no es necesario inventarlo. Pero hay otro mundo es el paralelo, presente en la vida, apenas desdoblado, semejante a las sombras ligeras que produce la luz de la luna.”
Peligroso y turbio, nefasto es este el alto de la conciencia, el instante de glaciación, de duda, de inquietud. Puede manifestarse en cualquier momento, Busca a destruir, a desequilibrar, a matar. Entonces la mano del indio debe defenderse, grabando pequeños signos, unos al lado de otros dirigidos a los árboles, a los pájaros y a los hombres”
Descubrimos casas tejidas, como sombreros. Hojas de bijao para tapar el arroz cocido -Pilones para el arroz, como parte de aquellas casas/viviendas -
Un mundo en donde vivir, dormir, morir, es silencio.
Tomado de: Arquitectura del Darién Emberá. Amazon Kindle
Finalmente, tantos años después, un solo lamento hecho casas-cuerpos, carne, sangre, se eleva de aquel Pavarando y sus ruinas, a las montañas de Tolé, vibrando in crescendo hacia las trashumancias de un pueblo en movimiento hacia fronteras. El alquiler de manos para las cosechas de café y frutas deja atrás “casas/barracas” para el descanso. El Archipiélago de las poblaciones gunas, dará la espalda al mar.…Cuya vista se paga por millones en la ciudad capital. Orgullosa de su isla artificial privada, flotando en el Pacífico. Nada que ver con la “espalda escalonada hacia la montaña” de Malabo en Guinea Ecuatorial.
Estoy en la tierra, Madre Matimiani, Mama
- Aquí me dejaste, Madre Tierra Mama-
Mama yo espero,
Madre Nungró de Mama.
No lloramos ni huimos...Madre .
Somos casa, contigo.


Voz de la Academia de Filosofía de Panamá.