“PECADOS DE OMISIÓN” EN POLITICAS CULTURALES
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“Artículo 6
Derecho a la vida y a la dignidad en la vejez
Los Estados Parte adoptarán todas las medidas necesarias para garantizar a la persona mayor el goce efectivo del derecho a la vida y el derecho a vivir en dignidad en la vejez hasta el fin de sus días en igualdad de condiciones con otros actores de la población.
Los Estados Parte tomarán medidas para que las instituciones públicas y privadas ofrezcan a la persona mayor un acceso no discriminatorio a cuidados integrales, incluidos los cuidados paliativos, eviten el aislamiento y MANEJEN APROPIADAMENTE LOS PROBLEMAS RELACIONADOS CON EL MIEDO A LA MUERTE de los enfermos terminales, el dolor, y eviten el sufrimiento innecesario y las intervenciones fútiles e inútiles, de conformidad con el derecho de la persona mayor a expresar el consentimiento informado”. (Negritas y mayúsculas nuestras)
Ref. Convención Interamericana de protección de derechos de las Personas Mayores.
¿Qué relación tienen las políticas culturales con los derechos humanos: …la apertura de accesos para todos /as/es o su confiscación y secuestro/despojo?
¿ el manejo apropiado de problemas relacionados con el
miedo a la muerte?
¿Por qué Panamá no aprueba la Convención OEA citada?
Rol de la Filosofía frente a políticas culturales y laborales armadas para la muerte.
UNESCO acaba de proclamar, alto y fuerte una vital interseccionalidad entre cultura y trabajo. Concede reconocimiento al laborar de artistas en Bolivia y Uruguay. Premio Unesco-Aschberg. - Los trabajadores de la cultura, fueron borrados del mundo político panameño. Olían a izquierdosos y por supuesto a comunistas.-
Guarda silencio la Agencia especializada de la ONU, en lo que respecta a la implicación de los Estados, en el manejo apropiado relativo a problemas articulados con el miedo a la muerte. -Problema filosófico antes que jurídico o médico-.
Francia se apresta a aprobar una ley que define “el final de la vida”. Colombia, mucho antes optó por normativas sobre eutanasia. Subrayo, que en ninguno de los dos casos estamos hablando de “miedo a la muerte”. Platón en su Fedón, lo dejó muy claro. Son dos terrenos de disputas totalmente distintos.
El caso de Panamá, en lo que respecta a la articulación “políticas culturales/derechos humanos” muestra un panorama patético y a la vez dramático.
La noción clave de patrimonio histórico, - el derecho y deber de memoria,- como si se tratara de museos – La custodia, conservación y preservación de bienes pertenecientes a todos /as, se ha manejado torpemente como si fuera un botín político.
Plegables cajas de cartón, a depositar en cuentas bancarias. Despojo de derechos- Como si la “ obligatoriedad” esencial que emana de los mismos, fuera un asunto “cultural” y “moral" , dejado a discreción de los gobiernos, o a la fuerza bruta de las armas. O a mezquinos intereses políticos, pro-fosilización de la cultura que palpita y vive -
“La posibilidad de articular un recorrido- se trata de la Cinta Costera III- por algún equipamiento cultural terminaría de conformar una propuesta coherente, anti-barbarie y de carácter educativo. Esto tendría mayor impacto que la recién anunciada Ciudad de las artes” (Orlando Acosta Patiño: La Cinta Costera que queremos. LP , 6 de enero de 2013)
Si del lado de los derechos culturales, llueve a cántaros. Por el costado abierto y sangrante de los derechos económicos, no escampa.
Juan Jované toca la política de despojo de derechos económicos en un poderoso análisis crítico para el Movimiento Vigilia Nueva Soberanía del reciente Informe Final de la Auditoría de la Mina de Cobre Panamá (2026)
Por el lado de la Auditoría, dicho despojo arranca desde el jugo mismo de la metodología utilizada, dando como “resultado concreto su carencia de validez científica”.
Denuncia y subraya el “intento de traducir todo a variables cuantitativas...La transformación de lo cualitativo en cuantitativo”. Y, cómo el Equipo Auditor estructuró una escala técnica para la cuantificación de las variables objeto de la auditoría en un entorno de minería metálica a cielo abierto, en el que intervienen procesos que abarcan desde la exploración geológica hasta la liquidación del producto”-
“Este tipo de enfoque, en el que todo se reduce a la cuantificación de variables- medibles- ha sido ampliamente criticado”. - Cita a George Ackerlof (2020) y sus señalamientos en aplicarlo a la ciencia, -postura que se viene empujando desde el derecho, validado por las propias Naciones Unidas-. Se está hablando y validando, un derecho “blando” vs “el puro y duro”. - Ver Violencia Dulce (2013)
Lo novedoso surge al descubrir en la brecha, todo lo que no cabe ni en lo “duro” y menos en “lo blando”; tanto del lado de la ciencia, como del derecho y su articulación con las pretendidas “politicas culturales”..
En ese” hueco negro” se acumulan las omisiones deliberadas, producto de la manipulación política oportunista en ambos bandos.
El derecho a la vida, tratado en forma cuantitativa, como si fuese cualquier vida.. -Perros y gatos..por decir algo-. ¿Da acaso espacio y validez en el tiempo para reclamar un “derecho a morir”?
¿Qué interés tiene la fanaticada católica de aquì y de más allá, en confundir “miedo a la muerte”, con un supuesto “derecho a morir”, invocando la dignidad que solo puede dar la vida?
Y, en medio de semejante desmadre, ¿cómo enfrentar el borrado/omisión de la filosofìa como “instancia subversiva” visceral, irrigando y construyendo legitimidad en la verdad del patrimonio material, cultural y espiritual de los pueblos?
El derecho a la vida, con sus tiempos de descanso y reposo, ¡tomados como carne de cañón; decretados desechos de políticas culturales mortuorias, para igual de desechables , seres humanos! ¡ Delirante!
Michel Foucault..en cierta forma algo sesgada, culpa a Sartre, del drenaje operado en la filosofía, tanto por la literatura como por la historia.
Manera sutil de descalificarla del combate por la vida y una cultura , hecha carne..nervios , agua y sangre..
El debate está abierto.

Voz de la Academia de Filosofía de Panamá.